Paraíso Perdido es un espectáculo que reúne a la bailaora Patricia Guerrero y al violagambista Fahmi Alqhai en un diálogo entre el flamenco contemporáneo y la música barroca.

La obra destaca por su enfoque en las conexiones entre distintas tradiciones musicales, poniendo en relación sonidos históricos con formas actuales desde una perspectiva compartida.

En el centro de la pieza está el intercambio entre la danza y la viola da gamba, explorando formas del siglo XVII y su relación con la tradición popular española y el flamenco. Lejos de separarlos, el espectáculo muestra cómo estos lenguajes se cruzan y transforman, proponiendo un recorrido por la memoria y la herencia musical que entiende la tradición como algo vivo y en constante reinterpretación.

Co organizado por el Instituto Cervantes